<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?>
<feed version="0.3" xmlns="http://purl.org/atom/ns#" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xml:lang="es">
<title>Páginas enfrentadas</title>
<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com" />
<tagline>libros, literaturas, editoriales y alrededores</tagline>
<modified>2006-03-06T20:21:16Z</modified>
<copyright>Copyright 2006</copyright>
<generator url="http://www.bitacoras.com">Bitacoras.com</generator>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>Lo bueno y lo que vende</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/03/06/lo-bueno-y-lo-que-vende" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=250739</id>
	<modified>2006-03-06T20:19:03Z</modified>
	<issued>2006-03-06T20:19:03Z</issued>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/03/06/lo-bueno-y-lo-que-vende"><![CDATA[¿Por qué aún está tan extendido en literatura el tópico (podríamos llamarlo contratópico) según el cual lo verdaderamente bueno no vende y queda reservado para el disfrute de unas minorías selectísimas (lo que nos llevaría tangencialmente a otro tópico aún más tonto según el cual leer nos hace más cultos, diferenciándonos así de la plebe <i>lectobestsellera</i>)? ¿Se ha de entender, siguiendo este cliché (yo es que digo «cliché», no «clisé»), que Coetzee, McEwan, Marías, Auster o Márai no han de merecer la atención del «lector culto» pues venden una suma considerable de ejemplares? ¿O que un autor ha de ser un «clásico moderno» pues sólo lo hemos leído yo y mi panda de «nosotros-sí-que-entendemos-del-rollo»? ¿No es esto una muestra más del papanatismo en el que suelen caer aquellos que hacen de la literatura un territorio vedado? A fin de cuentas, ¿no da la sensación de que hay personas que están todo el día lamentándose porque nadie lee (pongamos por caso) a Benet, pero a los que en lo más íntimo les jodería que una novela como <i>Volverás a Región </i>se convirtiera en un <i>bestseller</i>? Si algo les gusta, ¿no sería mejor difundirlo que resguardarlo?]]></content>
</entry>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>Esbozo de diálogo probable entre dos nuevos empresarios del ramo</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/03/02/esbozo-de-dialogo-probable-entre-dos-nuevos-empresarios-del-ramo" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=248637</id>
	<modified>2006-03-02T19:44:25Z</modified>
	<issued>2006-03-02T19:44:25Z</issued>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/03/02/esbozo-de-dialogo-probable-entre-dos-nuevos-empresarios-del-ramo"><![CDATA[— Oye, ¿y si montamos una editorial?<br />
— ¿Libros? Si no sabemos escribir.<br />
— No hay que escribirlos. Hay puñados de autores muertos de hambre por ahí; que nos manden sus libros y yo se los mando a mi cuñao, que tiene una imprenta. Así de fácil<br />
— ¿Pero eso da dinero?<br />
— Ahí viene lo mejor: pedimos subvenciones, hay de todo tipo, y se las dan a cualquiera; los requisitos son pocos y tampoco investigan mucho. Además, no se leen los libros; sólo el título y el resumen. Facturamos 10.000 por algo que cuesta 1.000 y nosotros pagamos 50 al autor.<br />
— Vale, pero las letras que sean bonitas, y en la portada que salga una foto de mis niños, que les va a hacer mucha ilusión. <br />
— Vale, pero no puede tapar el logo de la Consejería de Cultura. ]]></content>
</entry>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>Retornando</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/03/01/retornando" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=247849</id>
	<modified>2006-03-01T19:46:10Z</modified>
	<issued>2006-03-01T19:46:10Z</issued>
	<dc:subject>Recomendaciones</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/03/01/retornando"><![CDATA[Problemas técnicos con el servidor de bitacoras.com y un trabajo de maquetación me han impedido estar presente en las últimas semanas, oh multitud de lectores queridos. Mil perdones, sé que lo habréis pasado mal. No sufráis, ya mismo vuelvo. Mientras, os recomiendo la web de <a href="http://www.divertinajes.com/" target="_blank">Divertinajes</a>, en especial la sección <i>Círculo de iluminación,</i> de Eva Orúe.<br />
Nos vemos.]]></content>
</entry>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>Un ejemplo (nefasto) de autoedición</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/13/un-ejemplo-nefasto-de-autoedicion" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=238591</id>
	<modified>2006-02-13T18:22:49Z</modified>
	<issued>2006-02-13T18:22:49Z</issued>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/13/un-ejemplo-nefasto-de-autoedicion"><![CDATA[Hace unos años un servicio de publicaciones me dio un original para su corrección. Por discreción, y por aquello de que «se dice el pecado pero no el pecador», apunto solamente que su autor era un catedrático de historia. Comencé a corregir y las erratas me saltaban a la cara; aún peor, varios párrafos no se entendían, ya fuera por el mal uso de la puntuación, ya fuera por la ausencia de sujeto, ya fuera por lo que fuese. A la página 60 (sí, aguanté 60 páginas) llamé al servicio de publicaciones y les comenté el asunto; inmediatamente me solicitaron un informe con los errores para estudiarlo. De dicho informe os copio el inicio: «El texto se caracteriza por una redacción confusa, descuidada y deslavazada, lo que afecta a su capacidad comunicativa. La ausencia de claridad expositiva, el mal uso de los signos de puntuación y los numerosos errores de coherencia y cohesión textuales traen consigo continuos problemas de interpretación. De hecho, en varias ocasiones el corrector no ha podido intervenir sobre el texto, al no entender lo que se quiere decir en éste.» Al final decidieron no publicar el libro, decisión que habla de la profesionalidad de las personas que integraban dicho servicio de publicaciones, pues con total seguridad muchas editoras públicas habrían editado la obra importándoles poco la calidad de la misma. <br />
Pues bien. Este viernes me encontré con el libro en una librería de segunda mano. Parece ser que el catedrático decidió pagarse la edición de su bolsillo. Lo que no decidió fue corregirlo: estaban todas las erratas, las mismas comas en los mismo sitios, las mismas negritas subrayadas, las mismas incoherencias; en resumen, el mismo texto que yo había recibido en Word volcado en una maqueta <b>tal cual</b>. <br />
Cosas de la autoedición. ]]></content>
</entry>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>Dos recomendaciones</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/08/dos-recomendaciones" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=235213</id>
	<modified>2006-02-08T19:38:10Z</modified>
	<issued>2006-02-08T19:38:10Z</issued>
	<dc:subject>Recomendaciones</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/08/dos-recomendaciones"><![CDATA[<a href="http://www.unostiposduros.com/" target="_blank">Unos tipos duros</a>  La mejor web sobre tipografía que conozco.<br />
<br />
<img src="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/unos.jpg" title="UNOS"/><br />
<br />
<a href="http://jamillan.com/" target="_blank">José Antonio Millán</a>  Todo un clásico sobre los derroteros de la edición.<br />
<br />
<img src="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/jam2.gif" title="JAM"/>]]></content>
</entry>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>¡Quiero publicar! (y II)</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/08/quiero-publicar-y-ii" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=234958</id>
	<modified>2006-02-08T14:04:54Z</modified>
	<issued>2006-02-08T14:04:54Z</issued>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/08/quiero-publicar-y-ii"><![CDATA[Pues bien. <i>A priori </i>una empresa de servicios editoriales debería ofrecer al autor la edición e impresión de su obra; no obstante, algunas también se encargan de la distribución. Así pues, ¿qué las diferencia de una editorial al uso? Pues que los gastos corren a cuenta del autor, quien probablemente esté ya cansado de que su libro haya sido rechazado por decenas de editoriales. (Sobre este punto habría que matizar un tópico muy extendido sobre las editoriales: «los originales no se leen». No es del todo cierto; muchas editoriales tiene o bien comités de lectura o lectores externos que se encargan de seleccionar los originales recibidos; tengamos en cuenta que –sobre todo en los sellos independientes– los autores noveles representan un porcentaje elevado de su catálogo.)<br />
En general, estas empresas de servicios ofrecen presupuestos «a la carta»; el autor es quien decide qué servicios añadidos quiere contratar: informe de lectura, corrección de estilo, tipo de encuadernación, etc.; hasta en algunos casos la organización de una presentación a los medios. La decisión última depende del bolsillo del ilusionado escritor. <br />
Ilusionado escritor que a veces acaba estafado por indeseables como Santiago Rojas Pulido, de la <i>editorial </i>(por llamarla de alguna forma) Jamais, quien ha visto en la inexperiencia de muchos principiantes una forma rápida de hacer dinero. Su fórmula era sencilla: prometer la edición y la promoción de nuevos valores, cobrarles y desaparecer. Afortunadamente, los damnificados han empezado a unirse para tomar acciones legales (quien esté interesado en saber algo más sobre este asunto, que pinche <a href="http://www.losnoveles.net/jamasconjamais.htm" target="_blank">aquí</a>). <br />
Pese a estos casos flagrantes, la mayoría de las empresas de servicios editoriales son serias. Lo mejor para quien quiera recurrir a ellas es que se informe antes y trate de consultar algunos de sus trabajos previos. Ah, muy importante: hay que cotejar precios, que las diferencias son excesivas y os puedo asegurar que un libro bien hecho cuesta mucho menos de lo que os podéis imaginar. <br />
<br />
Para terminar. Hay otra vía para editar, aparte de las aquí citadas, si bien es muy poco conocida: ir con el original y unos cuantos miles de euros a una editorial de prestigio y financiar la edición. Recordad que muchas veces el prestigio es lo que queda cuando se ha perdido todo lo demás. <br />
<br />
Addenda: otro día, y en relación con el <a href="http://www.elcultural.es/HTML/20060202/Letras/LETRAS16460.asp" target="_blank">reportaje de <i>El Cultural </i></a>que me ha dado pie a estas notas, hablaré de uno de mis temas «editorialísticos» favoritos: las ediciones subvencionadas con dinero público.]]></content>
</entry>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>Addenda & Corrigenda</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/06/addenda-corrigenda" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=233334</id>
	<modified>2006-02-06T17:45:14Z</modified>
	<issued>2006-02-06T17:45:14Z</issued>
	<dc:subject>Recomendaciones</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/06/addenda-corrigenda"><![CDATA[Una muy buena bitácora sobre el ecosistema de la edición (más buena si cabe desde hoy, pues me han colocado como enlace). Altamente recomendable. <br />
<a href="http://addendaetcorrigenda.blogia.com/" target="_blank">Addenda & Corrigenda</a>]]></content>
</entry>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>¡Quiero publicar! (I)</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/06/quiero-publicar-i" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=233297</id>
	<modified>2006-02-06T16:48:28Z</modified>
	<issued>2006-02-06T16:48:28Z</issued>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/06/quiero-publicar-i"><![CDATA[El pasado jueves <i>El Cultural </i>publicó un reportaje más que interesante sobre lo que podríamos llamar <i>las otras formas </i>de editar en España. <br />
(Para leer el artículo íntegro, pinchad <a href="http://www.elcultural.es/HTML/20060202/Letras/LETRAS16460.asp" target="_blank">aquí</a>.)<br />
Intentaré resumirlo: las autoras (Nuria Azancot e Itziar de Francisco) exponen las vías alternativas de publicación que suelen tomar muchos escritores cuando sus obras se ven rechazadas por las editoriales. Dichas vías serían:<br />
<br />
1) La autoedición.<br />
2) La cofinanciación con ciertas editoriales.<br />
3) La subvención (normalmente, mediante compra de ejemplares por entidades públicas).<br />
<br />
Ya hemos comentado en anteriores ocasiones que las nuevas tecnologías han permitido el abaratamiento y la rapidez en la edición de libros. Ello ha traído consigo la aparición de empresas de servicios editoriales que <i>por un módico precio </i>(la cursiva irónica es mía) ofrecen la <i>edición</i> (otra vez la cursiva intencionada), y a veces también la distribución, de cualquier obra. <br />
Lo primero que habría que apuntar es que hay de todo en esta nueva categoría empresarial: desde el taller de artes gráficas de toda la vida que ofrece la impresión de un original (esté como esté) hasta la supuesta editorial que lo promete todo y no ofrece nada (el citado caso de Jamais es tristemente célebre entre los que nos dedicamos a la edición en Andalucía). También es verdad que hay empresas serias que cumplen con unos mínimos de calidad y que acaban comprometiéndose con los proyectos de sus clientes. <br />
Es lógico que un autor que ve rechazada su obra por las editoriales piense en autoeditarse, pues a fin de cuentas se escribe para ser leído. Ahora bien, al tomar esa decisión está entrando en un ámbito en el que es imprescindible la ayuda de profesionales, pues evidentemente editar un texto no es sólo imprimirlo. Un libro ha de ser corregido (las faltas de ortografía, pero también la ortotipografía y el estilo); hay que maquetarlo decentemente (existen más fuentes aparte de la Times New Roman a cuerpo 12); hay que tomar decisiones sobre el papel, el formato, la cubierta, etc. Además, hay que pasar ciertos trámites legales para que el libro pueda tener vida más allá de la imprenta. Muchos autores no exigen el número de Depósito Legal ni el ISBN y luego se extrañan de que sus libros no entren en las bibliotecas ni en las librerías. Todavía más autores desconocen el funcionamiento de las distribuidoras (lo mismo que le sucede a muchos editores, todo hay que decirlo) y creen que cualquier librería les aceptará los ejemplares por el simple hecho de entregarlos personalmente.<br />
Todo ese trabajo (y mucho más) es el que suelen realizar los editores. Pero un autor no tiene por qué saber todo eso, y aquí comienzan los problemas. En el caso de las imprentas, su cometido es imprimir aquello que entregue el cliente esté como esté; el impresor se limita a solicitar un archivo pdf y entregar unas pruebas para el visto bueno (legalmente están obligados a efectuar el depósito legal, pero no siempre es así). Por otra parte, no es lo mismo imprimir en digital que en ofset (ver el artículo <a href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/01/31/libro-electronico-libro-digital-y-ii-por-ahora" target="_blank">Libro electrónico/ Libro digital</a>); en el segundo caso la tirada inicial ha de ser como mínimo de 400 ejemplares para que el precio no se vaya por las nubes. Otro problema es cuántos ejemplares quiero imprimir ¿50, 100, 500, 1.000? En el artículo de <i>El Cultural </i>una empresa recomienda 500 ejemplares para obras de poesía; pues bien, tratándose de autores noveles eso es una barbaridad. Puedo asegurar que editoriales asentadas en el mercado se darían con un canto en los dientes si pudiesen vender esa cantidad. Las cifras se suelen sobredimensionar en la edición; un ejemplo: una editorial prestigiosa y muy bien distribuida como <a href="http://www.albaeditorial.es/" target="_blank">Alba</a> tiene una tirada media de 3.000 ejemplares. Y muchos son. <br />
Así que el autor novel que quiera autoeditarse debería asesorarse previamente sobre todos estos aspectos antes de acudir a una imprenta. Si no, siempre cabe la posibilidad de acudir a una empresa de servicios editoriales. Sobre ello hablaremos próximamente. ]]></content>
</entry>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>Otros mundos</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/03/otros-mundos" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=231194</id>
	<modified>2006-02-03T17:11:12Z</modified>
	<issued>2006-02-03T17:11:12Z</issued>
	<dc:subject>Recomendaciones</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/02/03/otros-mundos"><![CDATA[¡Cielos, hay bitácoras más interesantes que la mía! Por ejemplo, la de <a href="http://blogs.prisacom.com/azua/" target="_blank">Félix de Azúa</a>.]]></content>
</entry>
<entry>
	<author>
		<name>Braulio</name>
	</author>
	<title>Libro electrónico / Libro digital (y II, por ahora)</title>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/01/31/libro-electronico-libro-digital-y-ii-por-ahora" />
	<id>http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/index.php?id=228985</id>
	<modified>2006-01-31T22:50:33Z</modified>
	<issued>2006-01-31T22:50:33Z</issued>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content type="text/html" mode="escaped" xml:base="http://paginasenfrentadas.bitacoras.com/archivos/2006/01/31/libro-electronico-libro-digital-y-ii-por-ahora"><![CDATA[Tradicionalmente, los libros se han impreso en máquinas ofset; la complejidad y el coste de producción de estas máquinas hace necesarias unas tiradas mínimas para que la impresión de los ejemplares sea económicamente viable. Ahora bien, en los últimos quince años se ha desarrollado la tecnología de impresión digital: máquinas que permiten imprimir pequeñas tiradas, rápidamente y con costes inferiores a los de la impresión ofset. Si bien es cierto que la calidad de impresión no es equiparable a la que se obtiene con el ofset, los avances en la producción digital son continuos (sólo la gente relacionada con el mundillo de la impresión es capaz de distinguir las diferencias en el resultado final). Esta nueva tecnología ha propiciado la aparición de un nuevo campo dentro de las artes gráficas: la impresión bajo demanda, es decir, la capacidad de imprimir el número exacto de ejemplares requeridos por el editor en un momento dado. Esto es de vital importancia para las editoriales por lo siguiente: si en una editorial recibe un pedido de 50 ejemplares de una obra agotada, hasta ahora tenía que decidir entre hacer una reimpresión tradicional (como mínimo de 400 o 500 ejemplares) o dar el título por descatalogado. Con la impresión digital bajo demanda, basta con haber guardado la maqueta y la cubierta en formato electrónico y encargar a un imprenta digital los 50 ejemplares solicitados (incluso ya hay empresas que pueden hacer una edición digital partiendo de un ejemplar en papel; ellos lo escanean y lo imprimen). Así, las editoriales ya no tienen que descatalogar sus títulos ni preocuparse por los problemas de almacenaje o rotura de stocks. <br />
Pero la revolución a la que hacía mención en el anterior artículo va más allá. En su obra <i>La industria del libro, </i>Jason Epstein considera que la evolución de la impresión digital nos permitirá en un futuro no muy lejano (10, 20 años) ir a cualquier librería (u otro establecimiento) en el que tengan una máquina digital, insertar un código previamente suministrado por la editorial a través de Internet (tras haber pagado, evidentemente), y en diez minutos tendremos nuestro libro recién hecho. Adiós a los distribuidores, a las grandes imprentas, ¿a los libreros? A algunos les puede parecer una amenaza para la cultura, a otros un logro en favor del libro. O simplemente estemos ante un cambio que modifique los medios de acceso a la cultura pero que mantenga intacta su esencia misma. Si es que alguien sabe qué es eso.]]></content>
</entry>
</feed>
