Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Páginas enfrentadas

Lunes, 13 de febrero de 2006

Un ejemplo (nefasto) de autoedición

Hace unos años un servicio de publicaciones me dio un original para su corrección. Por discreción, y por aquello de que «se dice el pecado pero no el pecador», apunto solamente que su autor era un catedrático de historia. Comencé a corregir y las erratas me saltaban a la cara; aún peor, varios párrafos no se entendían, ya fuera por el mal uso de la puntuación, ya fuera por la ausencia de sujeto, ya fuera por lo que fuese. A la página 60 (sí, aguanté 60 páginas) llamé al servicio de publicaciones y les comenté el asunto; inmediatamente me solicitaron un informe con los errores para estudiarlo. De dicho informe os copio el inicio: «El texto se caracteriza por una redacción confusa, descuidada y deslavazada, lo que afecta a su capacidad comunicativa. La ausencia de claridad expositiva, el mal uso de los signos de puntuación y los numerosos errores de coherencia y cohesión textuales traen consigo continuos problemas de interpretación. De hecho, en varias ocasiones el corrector no ha podido intervenir sobre el texto, al no entender lo que se quiere decir en éste.» Al final decidieron no publicar el libro, decisión que habla de la profesionalidad de las personas que integraban dicho servicio de publicaciones, pues con total seguridad muchas editoras públicas habrían editado la obra importándoles poco la calidad de la misma.
Pues bien. Este viernes me encontré con el libro en una librería de segunda mano. Parece ser que el catedrático decidió pagarse la edición de su bolsillo. Lo que no decidió fue corregirlo: estaban todas las erratas, las mismas comas en los mismo sitios, las mismas negritas subrayadas, las mismas incoherencias; en resumen, el mismo texto que yo había recibido en Word volcado en una maqueta tal cual.
Cosas de la autoedición.

Por: Braulio | General | Comentarios (2) | Referencias (0)

Comentarios

Es que a cualquier cosa le llaman autoedición.
En fin, ese autor al menos podrá comprobar por sí mismo, cuando los pobres despistados que lo compren se vayan a quejar al librero, que antes de publicar existe un trabajo de corrección y edición que no conviene saltarse, por bien de la obra, del lector y del propio prestigio del autor. Al menos, la experiencia habrá sido pedagógica.
Y sí, sin duda algunas editoriales habrían seguido adelante con el adefesio. Bastante sabemos eso.

Silvia Senz | 14-02-2006 10:08:21

Hola. Me interesa mucho su blog. Llegué a él por un enlace en el sitio de José Antonio Millán.
Concretamente le solcito autorización para incluir algunos artículos en Ediciones del Sur o en el boletín que enviamos a nuestros contactos.
Gracias desde ya. Saludos.
Mabel Rial

Mabel | 17-02-2006 21:26:27

Comentar


Recordar datos

Acerca de

libros, literaturas, editoriales y alrededores

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com